No es disciplina, es prioridad: planear en un año que no da tregua
Siempre me sorprendió la fuerza de voluntad y confieso que, en algunos momentos, catalogué como un poco de locura la forma en la que mi hermana y socia, Claudia Restrepo , hacía ejercicio. Cómo después de un largo día de turismo llegábamos al hotel y nos soltaba un: “voy a salir a trotar”. Pero ¡si está haciendo frío! ¡Pero si caminamos todo el día! ¿No estás cansada? ¡Y estamos trasnochados!
Al parecer, el cansancio, los kilómetros recorridos, el frío, la hora o la lluvia no son razones suficientes para no salir a trotar.
Con el tiempo, y después de analizar personajes parecidos como mis cuñados (también corredores de aventura), descubrí que va más allá de la disciplina. Hay muchas razones que los motivan: estar al aire libre, conocer lugares nuevos y la gente que los habita, y tener una mente clara que les permite un día activo de trabajo.
Todos estos beneficios que les da el ejercicio son válidos, pero este año entendí cuál es la verdadera razón por la cual logran salir contra viento y marea. Y la importancia que tiene para un año como el que acabamos de empezar.
El 2026 empezó movidito, hay mucha incertidumbre económica, política y social. Y todos estamos atentos a las próximas elecciones presidenciales.
Como la mayoría de ustedes, imagino, he participado en miles de conversaciones con clientes, amigos y familiares desde los anuncios de estas múltiples noticias. La conclusión es: “este año va a ser muy difícil”. Y sí, al menos para los colombianos, este año estará marcado por diferentes eventos que cambian el panorama totalmente de acuerdo con su resultado.
Ver escenarios positivos o negativos depende totalmente de nuestro contexto. Pero, ante cualquier visión, es innegable que empezamos en un torbellino que, nos guste o no, tiene muchas repercusiones.
Y en tiempos cambiantes nos vemos obligados a tomar decisiones que nos permitan sobrevivir, crecer o cambiar para adaptarnos al presente y al impredecible futuro.
Planear para este año es FUNDAMENTAL para tomar estas decisiones teniendo en cuenta el contexto y sin dejar de lado el sueño y los objetivos del negocio, o nuestros objetivos personales. La planeación nos permite anticipar y estar preparados para decisiones que no dependen de nosotros, pero que sí tienen un impacto en nuestra operación, en nuestro trabajo, en el plan de construir una casa, de comprar una máquina para la producción, etc.
El impacto que tiene el contexto actual nos obliga a ser más eficientes, a trabajar de una manera ordenada y a ser mucho más estrictos con el uso de los recursos. Y adivinen: ¿qué hace una buena planeación? Nos obliga a ELEGIR y a asignar esos recursos a aquellas actividades que nos generan un mayor retorno.
Y para hacerlo exitosamente, les comparto el secreto (no tan secreto): lo que Clauida, Jorge y Daniel hacen y que les permite salir a trotar a las 10 p. m., montaña arriba, en un aguacero, y disfrutarlo. Ellos tienen claro cuál es su PRIORIDAD, y por eso todo lo demás no es un impedimento.
Dormir X horas, comer, tomarse un vino, verse una serie, etc., pueden ser actividades que quieran hacer, pero al enfrentarlas con una salida a caminar, una trotada o una montada en bici, estas pasan a un segundo plano.
Y este es el objetivo de la planeación: tener tan claras nuestras prioridades que todas las demás actividades se caigan y, de esta manera, podamos trabajar únicamente en lo que nos lleva a cumplir con nuestros objetivos.
Esto es lo que tenemos que hacer en el 2026. Debemos planear para enfocarnos, debemos conocer el contexto y reconocer lo que no podemos predecir, pero prepararnos para enfrentarlo. Hay que ser muy eficientes y tener foco.
“¿Cuál es la única prioridad que, si se cumple, haría que este año valga la pena?